Uno de los rasgos más interesantes de la llamada crisis de la fiesta de los toros es que la propicia y sostiene la terquedad de sus principales actores: empresarios, ganaderos y matadores, empeñados todos en amabilizar y volver predecible lo que por naturaleza tiene que ser riesgoso azar, emoción y asombro, no el desalmado tedio en que sumen al público con esas corridas carentes de bravura o siquiera de genio.Leonardo Páez en La Jornada
Foto: Un par imposible de José González "Carnicerito de México". (Vía Aportaciones Histórico Taurinas Mexicanas)
Nota: he llegado a esta crónica gracias a Xavier González-Fisher
