Comienza la feria de otoño con una novillada de Joselito muy escasa de fuerzas y de casta, ya estuvieron sus toros en Las Ventas el pasado 2 de mayo en similares condiciones, ésta debe ser la razón de su vuelta a este ruedo.
Hoy el segundo novillo ha sido devuelto y en su lugar corriendo el turno ha salido Descastado (era su nombre) al que hacía honor el torete que embestía con la cara alta y dando cabezazos, carente de clase y de casta. A pesar de lo cual Pablo Aguado le ha planteado una faena con buena colocación y conocimiento de los terrenos sacándole mucho más de lo que se podía esperar de animal que tan pocas posibilidades ofrecía. Se ha lucido en banderillas Ángel Gómez que ha sido aplaudido tras su actuación.
En quinto lugar ha salido el primer sobrero de la ganadería Ave María que tenía trapío pero carecía de todo lo demás que precisa un toro para poder torearle y no ha permitido el lucimiento de Pablo Aguado que ha resultado arrollado en los lances de salida que ha planteado a porta gayola desde el centro del ruedo. Parecía que tenía un pitonazo en la espalda pero ha seguido con la lidia y muerte del novillo. Muy bien en la brega Ángel Gómez.
Sin pena ni gloria ha pasado por las Ventas Manolo Venegas que ha quedado inédito por incompetencia de sus dos novillos, aunque se ven en el venezolano trazas y hechuras de interés.
Tampoco han servido los toros que han correspondido a Rafael Serna, seguramente el lote peor de la mala corrida pero a este novillero no le hemos visto con la disposición ni el oficio mínimo necesario para venir a esta plaza.
El presidente Justo Polo Ramos ha obligado a poner una vara más al cuarto novillo que descaradamente habían escamoteado. Bien por el usía, que aunque todos los tercios de varas han sido un simulacro plagado además de desaciertos en este caso ha optado por atenerse al reglamento.
Así pues la mayor satisfacción de la tarde ha sido volver a ver a los amigos y compañeros de abono.
Jandro

