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martes, octubre 04, 2016

Con Agustín Díaz Yanes

El arte nos llevará a la nada.
Rotunda afirmación de Agustín Díaz Yanes, que se enmarca en su análisis de la situación actual de la tauromaquia. Lo importante en los toros es la emoción y el toro de hoy proporciona pocas emociones, dice. En los años 60 y 70, el toro se movía más, lo que provocaba mayor incertidumbre y emoción. El toro de ahora, es una verdadera tragedia para la tauromaquia, pues está criado para sustituir la emoción por el arte.

martes, febrero 23, 2016

Manolete y el callejero madrileño ( Agustín Díaz Yanes )

Leídos los excelentes artículos de opinión publicados en este periódico sobre el posible cambio de nomenclatura de algunas calles y plazas de Madrid, y comprobando que en listado aparece el nombre del diestro Manuel Rodríguez Manolete, me gustaría hacer unas puntualizaciones al respecto sobre la significación del gran torero en la historia española.
Cuando Manolete llegó a México en el año 1945 para debutar en la plaza del Toreo, el líder socialista en el exilio Indalecio Prieto, junto con otros republicanos y socialistas ilustres, invitó al diestro cordobés a una comida para homenajearle. Manolete, a pesar de las advertencias en contra, asistió al banquete, y allí se fraguó una gran amistad entre el líder socialista y el torero. Amistad que Manolete selló con una foto suya cuya dedicatoria decía así: “De español a español, Manuel Rodríguez Manolete”. Recuerdo que estamos hablando del año 1945, y que el diestro cordobés tenía que volver a España. A la España de Franco.
Prieto exhibió hasta el día de su muerte esa foto en un lugar prominente de su despacho, junto a la de Pablo Iglesias —fundador de PSOE— y la de Pau Casals.
Si Prieto y los exiliados españoles tan cruelmente perseguidos por Franco, y con el dolor todavía muy presente de los fusilamientos de familiares, amigos y correligionarios, recibieron a Manolete como lo que era, un torero de época, ofreciéndole su cariño y admiración, no entiendo que determinadas personas, historiadores o políticos, quieran ensuciar el buen nombre del diestro, que además de ser un torero excepcional fue una persona de una valentía moral difícil de valorar —siendo benigno— para los que no vivieron esos años espeluznantes, o no han leído lo suficiente sobre la terrible violencia franquista. O si han leído, han leído mal. Me temo que a propósito.
Pero lo más preocupante es que el grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid, que apoya al actual equipo de gobierno, desconozca, o prefiera desconocer, la historia de uno de sus líderes más destacados y la de su propio partido, y mantenga un silencio cómplice y estúpido. Para refrescarles la memoria les recomiendo las memorias de Prieto, alguna de sus biografías (Valdivieso, Cabezas), además de algún que otro libro escrito por republicanos españoles exiliados en México (C. Martínez), o los comentarios sobre Manolete de Ramón Gaya, pintor, republicano y exiliado.
Por cierto, Indalecio Prieto fue ministro de Hacienda y de Obras Públicas durante la República, y ministro de Marina y Aire y de Defensa durante la Guerra Civil. Murió sin poder volver a España, en el año 1962. Supongo que estas credenciales antifranquistas serán suficiente aval para que nuestros regidores municipales dejen tranquilo a Manolete.
Agustín Díaz YanesEl País 

"Desde Hernán CortesManolete ha sido el único que ha hecho algo importante en México"
Indalecio prieto

lunes, octubre 15, 2012

"Simpatía por el diablo" de Agustín Díaz Yanes

"Si había un español que había sentido la muerte de Alcaraz, tanto o más que su propia familia, ese era Luis García, Luisillo, el padre de Javier García. Cuando su hijo trabajaba en su gabinete, un día, sin avisar, el entonces presidente Alcaraz se presentó en su casa. Había oído, dijo, que hacía los mejores callos de Madrid. Le gustaría probarlos. 
La presencia del presidente Alcaraz comiéndose sus callos, en su casa, en su cocina, fue definitiva para que Luis García se convirtiera en su más ferviente admirador. 
Pero cuando en la sobremesa Alcaraz sacó de su cartera la entrada a la plaza de toros de Las Ventas, fechada el 15 de mayo de 1966, que le acreditaba como uno de los asistentes a la histórica faena de Antonio ChenelAntoñete, al toro Atrevido, Luis García, que había terminado su carrera de banderillero en la cuadrilla del genio del mechón blanco, se echó a llorar. Desde entonces, y para el resto de su vida, cuando hablaba de Fernando Alcaraz se refería a él como «el Monstruo»"
Agustín Díaz Yanes ( Simpatía por el diablo
Nota: Agradecer a José Antonio Risoto el envío de este texto

jueves, noviembre 24, 2011

Hoy, Agustín Díaz Yanes en las Tertulias de la Asociación el Toro de Madrid


Este jueves, día 24 de Noviembre se celebrará la cuarta tertulia invernal de la Asociación El Toro de Madrid.
En esta ocasión contaremos con la presencia de D. AGUSTÍN DÍAZ YANES un gran aficionado y cineasta
Como siempre a las 20:00 horas de la tarde en la Fundación “Casa Patas” calle Cañizares nº 10 de Madrid (entrada libre).
Nota: En el vídeo que corresponde al final de la película "Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto", vemos un cortejo fúnebre en el que aparecen Curro Vázquez, Antoñete y Agustín Díaz "Michelín" , banderillero y padre del director