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viernes, enero 18, 2013

Bilbao apuesta por la mediocridad. De vergüenza

Definitivamente no estaremos en Bilbao,,,enhorabuena a las ganaderías que lidiarán...(momento bajón importante)
Antonio Cuadri en Twitter ( @ACuadri)
 Aquí falta valor, o ganas, o actitud para poner las cartas boca arriba a las figuras y decirles que a Bilbao se viene a dar la cara, que se viene a matar la de El Pilar, sí, pero también la de Cuadri; que se viene a matar la de Alcurrucén, pero también la de Victorino, que se viene a la de Jandilla, pero también a la de Miura…. Y que si sólo quieren venir a una (últimamente la dinámica es esa), pues que vengan a una de las duras o que se queden en su casa, que no sería ni el primero ni el último. Así de claro.
Bilbao sería Bilbao si impusiera sus condiciones. Mientras tanto, seguirá siendo otra plaza más dentro del sistema. Y eso, no es merecedor de ninguna honra. Simplemente, es ser una más, y Bilbao, por todo lo que representa para la fiesta de los toros, no debiera serlo. Reflexionen.
Eneko Andueza en El Chofre (Aquí el artículo completo) 


Foto: Javier Aresti, presidente de la Comisión Taurina y Vicepresidente de la Junta Administrativa de la plaza de Vista Alegre

martes, febrero 24, 2009

Sobre la suerte de varas ( Antonio Abad Cuadri)

Antonio Abad Cuadri : “¿para qué se pica hoy día?, pues está muy claro; primero si el toro tiene la fuerza justa o sencillamente no tiene, para que el presidente en cuanto llegue el toro al peto cambie el tercio y aquí no pasa nada, o segundo, si el toro tiene poder y ganas de pelea se le machaca en un solo puyazo eterno y que deja al toro medio muerto ¡pues vaya suerte de varas!, pensarán los toros.
(...)la suerte de varas es el tercio más bello y auténtico de toda la lidia (...)en la suerte de varas no hay medias tintas, hay un caballo manejado por un maestro y un toro colocado correctamente; el picador mueve su caballo dando el pecho al toro, lo alegra con su voz levantándole el palo, y a partir de ahí no hay engaño posible, es decir, puede producirse el milagro de la bravura o no. En el primer caso el toro tras mostrar fijeza se arranca a galope y termina estrellándose de forma humillada en el peto como si fuera su último galope, romaneando en pelea entregada. Pero claro para que esto ocurra se necesita un picador que sea un buen profesional y colocar al toro varias veces en el caballo, porque nada de lo expuesto anteriormente, en mi opinión, es mérito del toro en la primera vara, porque en ésta el toro no sabe que le espera, será necesario una segunda vara, por lo menos, para que se defina el toro
(...)
no se trata de lucir todos los toros sino sólo aquel que muestre cualidades y ¡que se nos permita verlas, por favor! Y tampoco se trata de castigar menos al toro, sino de dosificar el castigo en varias varas de forma que se le ahorme y simultáneamente ver su bravura...
(...)
¿no se hace afición cuando se ve que un toro va a más, no rehuye la pelea y galopa con entrega absoluta hacia su objetivo? ¿no es todo esto la verdad del toro, ir a más, pelear y entregarse?¿no hace afición la pelea del toro “Mulillero” de Adolfo Martín?”
(revista “Cerro de San Albín” nº 11)
Vía: Pgmacías
Foto: David Cordero

miércoles, octubre 31, 2007

La "suerte" de varas I


Sigo con el artículo de Antonio Abad Cuadri, publicado en la revista/libro del Cerro de San Albín:

"Yo pienso que la suerte de varas es el tercio más bello y auténtico de toda la lidia y me explico: durante la faena de muleta se puede decir que si el toro termina el pase con la cara alta, que si el torero no se cruza lo suficiente, que si le engancha la muleta, etc...pero en la suerte de varas no hay medias tintas, hay un caballo manejado por un maestro y un toro colocado correctamente; el picador mueve su caballo dando el pecho al toro, lo alegra con su voz y levantándole el palo, y a partir de aquí no hay engaño posible, es decir, puede producirse el milagro de la bravura o no. En el primer caso el toro se arranca (tras mostrar fijeza) a galope y termina estrellándose de forma humillada en el peto como si fuese su último galope, romaneando en pelea entregada. Pero claro para que esto ocurra se necesita un picador que sea un buen profesional y colocar al toro varias veces en el caballo, porque nada de lo expuesto anteriormente, en mi opinión, es mérito del toro en la primera vara, porque en ésta el toro no sabe que le espera, será necesaria una segunda vara, por lo menos, para que se defina el toro"

Nota añadida: José Luis de Pablo Romero hablaba, a Alfonso Navalón, sobre la suerte de varas

martes, octubre 30, 2007

La "suerte" de varas

(...) ¿para qué se pica hoy día?, pues está muy claro: primero si el toro tiene la fuerza justa o sencillamente no tiene, para que el presidente en cuanto que llegue el toro al peto cambie de tercio (y aquí no pasa nada) o segundo, si el toro tiene poder y ganas de pelea se le machaca en un solo puyazo eterno, trasero y que deja al toro medio muerto (...)
Nota: texto copiado del artículo escrito por Antonio Abad Cuadri y publicado en la Revista del Cerro de San Albín bajo el título La "suerte" de varas.