
DE CONCURSO DE GANADERIAS A FESTIVAL.
Tercera de abono, Centro de espectáculos macarena, tarde soleada y con tres cuartos de entrada se lidiaron seis toros de diferentes ganaderías justos de presencia, trapío, raza y toreables: 1° Achury Viejo (en Conde de la Corte) terminó rajado y pitado en el arrastre; 2° Ernesto Gutiérrez (Santa Coloma-Murube), noble vuelta al ruedo; 3° Las Ventas del Espíritu Santo (en Domecq), noble, vuelta al ruedo; 4° Monterrey (Domecq), Encastado y bravo, el mejor presentado, aplausos en el arrastre; 5° Fuentelapeña (Samuel Flores), noble, vuelta al ruedo; 6° Vistahermosa ( Santacoloma), noble, aplausos.
Sebastián Castella: Saludos, dos orejas y dos orejas.
Luís Bolívar: Dos orejas, aplausos y oreja con petición de la segunda.
Saludaron desde el tercio Curro Molina y Jaime Mejía, tras parear el primero y Ricardo Santana y Jaime Mejía Tras parear al quinto.
Al final del festejo salieron a hombros por la puerta de San Juan, Sebastián Castella, Luís Bolívar, y los ganaderos Miguel Gutiérrez, César Rincón, Luís miguel y Juan Manuel Domínguez.
El toro Beltenebros # 41 y 460 Kg, negro, cornivuelto, lidiado por Luís Bolívar en segundo lugar resultó ganador del concurso de ganaderías.
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Sí, de concurso de ganaderías a festival y puede que muchos, o la gran mayoría, hayan salido diciendo que corrida, muchas orejas y muchos a hombros, pero para mí la triste realidad fue otra. Toros de escasa presencia, casta y fiereza y mucha nobleza (obediencia), que es más mansedumbre que otra cosa. Sin respetar el orden de antigüedad de las ganaderías. Toreros que no cobran. Presidencia bondadosa, en orejas y en vueltas al ruedo a los toros. Jolgorio en los tendidos como el que más, conclusión Festival.
Castella, triunfador de la temporada Española, cortó cuatro orejas en dos de sus faenas, con su habitual coreografía montada, con faenas prediseñadas, donde muchas veces faltó el temple y la profundidad en toreo, cambiado por un toreo insulso y sin sentimiento, fuera de cacho y sin cruzarse, hasta el punto de inventarse unos naturales con la derecha tomando la muleta por el clavo sin darle distancias al toro y esto fue el curubito para que la plaza se volcara a los gritos de torrero, torero, colofonadas ambas con estocadas defectuosas, traseras y desprendidas. Bueno, así está la fiesta.
Bolívar, Torero acostumbrado a lidiar corridas duras en el viejo continente, al segundo de la tarde, que a la postre terminó como el ganador del concurso, le realizó una faena con un toreo reposado, templado, mandón y con ligazón; Cuando ya la faena estaba hecha y fue a la barrera por la espada, empezaron a aparecer algunos pañuelos pidiendo el indulto, para un “torito” que no había siquiera recibido las varas a ley, y Bolívar entró en el cuento pidiéndolo y dando trapazo, para después tener que cazar al toro.
En las otras faenas, se metió al jolgorio, pases van, pases vienen, tandas por derecha, por izquierda, en redondo de frente, invertidos, al fin y al cabo mansos toreables , pinchó al sexto de la tarde y por eso la presidencia no le concedió la segunda oreja.
¿PARA DONDE VA LA FIESTA?, ¿ESTE ES EL TORO DE HOY? ¿ESTA ES LA AFICION DE HOY? ¿ESTE ES EL TOREO DE HOY? ¡ LA ESTAMOS ACABANDO NOSOTROS MISMOS!
José Darío Pizano.
Sí, de concurso de ganaderías a festival y puede que muchos, o la gran mayoría, hayan salido diciendo que corrida, muchas orejas y muchos a hombros, pero para mí la triste realidad fue otra. Toros de escasa presencia, casta y fiereza y mucha nobleza (obediencia), que es más mansedumbre que otra cosa. Sin respetar el orden de antigüedad de las ganaderías. Toreros que no cobran. Presidencia bondadosa, en orejas y en vueltas al ruedo a los toros. Jolgorio en los tendidos como el que más, conclusión Festival.
Castella, triunfador de la temporada Española, cortó cuatro orejas en dos de sus faenas, con su habitual coreografía montada, con faenas prediseñadas, donde muchas veces faltó el temple y la profundidad en toreo, cambiado por un toreo insulso y sin sentimiento, fuera de cacho y sin cruzarse, hasta el punto de inventarse unos naturales con la derecha tomando la muleta por el clavo sin darle distancias al toro y esto fue el curubito para que la plaza se volcara a los gritos de torrero, torero, colofonadas ambas con estocadas defectuosas, traseras y desprendidas. Bueno, así está la fiesta.
Bolívar, Torero acostumbrado a lidiar corridas duras en el viejo continente, al segundo de la tarde, que a la postre terminó como el ganador del concurso, le realizó una faena con un toreo reposado, templado, mandón y con ligazón; Cuando ya la faena estaba hecha y fue a la barrera por la espada, empezaron a aparecer algunos pañuelos pidiendo el indulto, para un “torito” que no había siquiera recibido las varas a ley, y Bolívar entró en el cuento pidiéndolo y dando trapazo, para después tener que cazar al toro.
En las otras faenas, se metió al jolgorio, pases van, pases vienen, tandas por derecha, por izquierda, en redondo de frente, invertidos, al fin y al cabo mansos toreables , pinchó al sexto de la tarde y por eso la presidencia no le concedió la segunda oreja.
¿PARA DONDE VA LA FIESTA?, ¿ESTE ES EL TORO DE HOY? ¿ESTA ES LA AFICION DE HOY? ¿ESTE ES EL TOREO DE HOY? ¡ LA ESTAMOS ACABANDO NOSOTROS MISMOS!
José Darío Pizano.
Nota: Agradecemos a Reynaldo Wolff por remitirnos esta crónica

