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miércoles, junio 21, 2017

Fandiño ( Antonio Díaz)


Tampoco ha pasado tanto tiempo desde que los yonkis de andanada, adictos a la papelina diaria de solymoscas, sonreíamos, ya desenganchados, por fin, del viejo vicio, de la puta tauromaquia, cuando apareció, como de la nada, una pantasma gallista, el montaraz Fandiño, a mi escaso entender, el matador más importante de lo que llevamos del XXI. El advenimiento del orduñés nos valdría para volver a las andadas, con una sutil diferencia: por fín había alguien que anteponía la autenticidad a la banalidad; la integridad a la corrupción -verdadera Fiesta Nacional-; la hombría castellana a la mojigatería clavelera y la heroicidad a la pamplina esa del arte.



Fandiño fue, es, y será por los siglos de los siglos, ojito derecho de la denostada afición torista, sectarios del toro cabrón, tertulianos de cossío y tuiter, esa chusma selecta a la que con tanto agrado pertenece uno. Nunca olvidaremos sus faenas, ya reproducidas en la retina en blanco y negro, a lo toreo de autor, el pulso a los jésiete, luego a los jédiez, el ni un paso atrás, ese no claudicar en despachos y su expresión de fiereza haciendo el paseíllo: sólo le faltaba el puro en la comísura para ser Clint Eastwood. Y siempre con los cojones por bandera.



 Qué perturbador ese caos que envolvía al maestro como el fuego del espíritu santo, el uys y el ays, las chicuelinas desbocadas, los óles tragando saliva, que son olés que estrangulan, las gaoneras a tragantón, la bancarrota de los vendedores de pipas -los verdaderos triunfadores de San Isidro, dos años más de Simón Casas y todos amanciosortega-; esas guerras napoleónicas de muleta repletas de enganchones, mando, gañafones y verdad; el par de zapatillas, clavadas al albero, como astronauta a la luna, mientras el manso con resuello a azufre te muge en la nuca. Y el tío sin pestañear. Qué cojones, Iván. Como te tiraste a matar sin trastos contra un hijoputa de seiscientos kilos y dos navajas cuando los histéricos del tendido no somos capaces de tirarnos así a la piscina por si el agua está muy fría. 



Todavía deben retumbar en los tímpanos del starsystem el "no me alivio porque no me da la gana", chulería -la chulería en un torero debería de darse en alternativa y ser obligada, como la peineta en la martirio- que escupió en una radio allá por el trece, cuando estaba moviendo el avispero y algunas puertas se le cerraban. Y buena fe que pueden dar aquellos bienaventurados que lo vieron en capeas carnavaleras, plazas portátiles de Ikea y talanqueras propias del spaguetti western sin volver la cara en ningún momento. 



La encerrona de Madrid, momento clave de la tauromaquia moderna, terminó representando eso tan español de lo que pudo ser y no fue.  El cartel, biografía y lápida de una vida, continúa estremeciendo al más pintao: lleva su a coronada, su herradura, la pé con la cruz, la uve en el hexágono, la eme con boina y su jota con la e; laberinto del minotauro cañí, un mapa de la historia de España trazado con sangre y oro; cuenta la leyenda que si te concentras en el cartel y le chistas eeeje toro tres veces antes de dormir se te aparece cazarratas en sueños. 



Y allí que estábamos todos, como una familia -o una secta de iluminatis, para las buenas gentes del clavel y gintonic-. Veintitantos mil, un ejército, pero eramos más, bien lo estamos viendo estos días. Con Iván abriendo plaza, al abordaje de cultura, desafíando al monoencaste, preparados para escupirle a la cara al toreo moderno, con el colmillo retorcido y la navaja afilada, contra el empresario mangante, el ganadero juampedrero y las figuras de pitiminí,  prestos a abanderar un nuevo tiempo con raíces en lo viejo que, como no puede ser de otra manera tratándose de nosotros, fracasó con estrépito. 

Hasta para fracasar hay que tener suerte.



Nota: He hecho un copia-pega de todo el post que Antonio ha publicado en “Hasta el rabo todo es toro”


sábado, abril 14, 2012

Leído hoy

 
La de tonterías que se dicen para justificar que en la peste del toreo moderno es el toro el que se tiene que acoplar al concepto del torero".
Antonio Díaz
 La noticia es que la afición sevillana, esa que decían que era sabia, ha tiempo que ha muerto.
 Si había alguna duda, ayer quedó aclarado el entuerto: la Maestranza vivió una tarde de auténtica vergüenza ajena. ¿Cómo es posible que hayan acabado con cualquier vestigio de afición? Es que no se encuentra un aficionado ni con lupa… Dónde hemos llegado degenerando, degenerando…
Antonio Lorca 


miércoles, febrero 29, 2012

Dos post que nadie debe dejar de leer

Uno lo escribió ayer Antonio Díaz bajo el título " Hacia un monoencaste de aficionados". Les enlazo y copio unas lineas:
La crítica al monoencaste Domecq no es tirria de una banda de aficionados rencorosos, simplemente es el celo que una parte de apasionados profesan hacía un animal único. Despectivamente llamados toristas, como si el ídolo del torerista no necesitase de un toro para levantar las fiebres adolescentes en el tendido y el Diez Minutos.
 El segundo lo leo en el Rincón de Ordoñez bajo el títlo "lo que la verdad esconde (otra vez). Les enlazo y copio unas lineas:
En los toros hace tiempo que la verdad no es lo que se ve. En los ruedos y  alrededores. A fuerza de martillear incesantemente, de hundirnos poco a poco en el cieno de la repetición nos han hecho pensar que no hay otros escenarios.
Decir ahora que Lagartijo mató en Madrid 894 de sus 4.867 toros en total es una epilepsia de bipolares; hoy en día hay que hacer ARTE, los toros de antes no valen para lo que se pide ahora.
Recordar que hace ahora 60 años Antonio Bienvenida tomó la alternativa con Miuras es de trasnochados; ahora se pide toreo de reunión (y si es de compadreo, mejor) y nobleza, tanta como la que se pueda quedar en el límite con lo bobalicón.

miércoles, julio 13, 2011

Sobre la bochornosa tarde de ayer en Pamplona

Veníamos avisados: ¡lagarto, lagarto!, que anda por aquí el Juli. Y efectivamente, lagartos salieron seis. De Guadalix de la Sierra, los que dejaron embarcar al ganadero, y que viajaron a Pamplona para vergüenza de la tauromaquia y de todos que parasitan de ella. Culpables hay muchos. Inocentes, ninguno. Unos por mangonear más de la cuenta, otros por consentir el abuso, y los que están en medio, por mirar para otro lado. A lo largo de la tarde nos hemos enterado que, además del lío con el toro burraco que se fué para casa, dos de los toros lidiados, el 49 y el 54, que han ido a parar respectivamente a Curro Díaz y Perera, estuvieron hace un mes en la Beneficencia de Madrid, dónde fueron rechazados por falta de trapío. Si estuviesemos hablando de otro sitio daría igual, porque la batalla está perdida, pero como estamos en Pamplona, en la Meca, nos encontramos convencidos de que todo esto no va a caer en saco roto y el próximo año se tomarán medidas. Es nuestro deseo.

martes, junio 28, 2011

La plaga biblíca definitiva (el toro que cabe en la muleta)


les enlazo y copio unas lineas del último post del blog "Hasta el rabo todo es toro":
El primer paso para la regeneración del espectáculo pasa irremediablemente por el Toro, lo demás, completamente secundario
Nota: las fotos son de plazas de segunda, Burgos y León.

lunes, junio 27, 2011

El G-10, el 1/2 Toro y el 1/4 de entrada (Antonio Díaz)

Les enlazo y copio unas lineas de su último post:
Como protagonistas, los Hombres G, esos diez titanes que han intentado vendernos la Vespa gripada del arte, la cultura y no se cuántas chuflas más, amparados en la infinita avaricia de las empresas, la ineptitud taurina del público y el achantamiento ante las presiones y pocas ganas de complicarse la existencia que muestra la Autoridad. Con estos, no ha habido feria sin líos de corrales, festejo en el que no se hayan visto toros con claros síntomas de afeitado, ni lidia durante la cual no se haya violado el Reglamento. Todo a cambio de un puñado de orejas, cuatro perras gordas y un ramillete mustio de elogios escritos en prosa churrigueresca con los que los revistosos les dan su ración de coba y linimento.

Este era el cambio que nos prometían cuando el trasvase ministerial, cuando juraron renovar el tinglao y acomodarlo a los nuevos tiempos. Que parece que no son tan nuevos, pues la sociedad ha respondido: ninguna plaza llena y mucho cemento en los tendidos, la media entrada se puede considerar un éxito. ¿A ver si es que va a ser que la renovación pasa por un regreso a las raíces, a la emoción y al Toro?

¿No se habrán pasao estos muchachos de modernos?

martes, febrero 08, 2011

¿El fin justifica los medios? (Antonio Díaz)


Antonio escribe en "Hasta el rabo todo es toro". Enlazo y copio unas lineas del final:
El futuro se torna negro si esta es la manera de pensar de los que gobiernan la Fiesta. Para cuarenta, o para cuarenta mil, el Toreo debe de mantenerse fiel a su historia y naturaleza. 
El fin -de unos cuantos- no justifica los medios.

Nota: los pantallazos nos los ha mandado Francisco Pastor