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martes, octubre 06, 2015

lunes, octubre 05, 2015

Sobre Paco Ureña


(El Sexto)Toro con clase, fondo y profundidad en su embestida ante el que Paco Ureña cuajó una faena redonda y muy profunda. A más siempre la labor del murciano que fue metiendo al toro en la muleta hasta componer una actuación en la que toreó con hondura sobre la mano izquierda. Una serie a pies juntos y de frente muy despacio y ralentizando la embestida del toro, fue sensacional. Entregado, abandonado, roto el torero que llegó a llorar durante la faena. Un cambio de mano soberbio. Desgarradora actuación. Tenías las orejas y la gloria de la puerta grande en su mano pero lo emborronó todo con la espada. La vuelta al ruedo, clamorosa, no tuvo ni un solo voto en contra.

Iñigo Crespo -Aplausos-

Acababa de salir de la enfermería, con el antebrazo izquierdo y la muñeca derecha contusionados después de las dos volteretas que sufrió ante su primero. Tomó la muleta, se colocó cerca de los pitones y volvió a volar por los aires sin más consecuencias que otro testarazo en el cuerpo entero. Se recompuso, asentó las plantas de los pies y comenzó a torear. Tenía delante un buen colaborador, un toro de noble condición, y los muletazos surgieron largos, suaves y profundos en una primera tanda de derechazos de alto voltaje. Grandes y templadísimos brotaron los naturales, rubricados después con otra tanda, de frente, con la mano zurda, honda, emotiva, hermosa y magníficamente abrochada con un largo pase de pecho. Otra más, hubo, del mismo tenor, con la plaza extasiada, arrebatada y conmovida por la visión del toreo más grande siempre soñado.
Unos ayudados por bajo, largos, sentidos, eternos, fueron el punto final a una de las faenas más bellas que se hayan visto en esta plaza.

Aquí debiera acabar la crónica porque ahí debió acabar la corrida. Un fogonazo de belleza tan deslumbrante no mereció el infortunio de un fallo garrafal con la espada, que lo emborronó todo, lo mancilló y lo oscureció. 

Antonio Lorca -El País-

foto: Javier Arroyo para Aplausos

Sobre Rafaelillo

El aire y la manera de estar y arriesgar de Rafaelillo encontraron eco perfecto. Esa gota ya no tan nueva en él de sosegada y natural torería: el modo de entrar en suerte y salir de la cara, los tiempos, la calma de muletazos sueltos a cámara lenta, el orden y la disciplina de dos trabajos nada sencillos: por la manera de probar, tardear y avisarse el primero, por la forma de apalancarse el cuarto y consentirle sus inciertos viajes a media altura.

Barquerito

Grande, grande, Rafaelillo, hecho un torerazo con el brusco primero, ante el que derrochó valor e inteligencia. 

Antonio Lorca

sábado, octubre 03, 2015

Sobre López Simón


J

López Simón es la revelación de la temporada. López Simón se queda muy quieto. López Simón pisa un terreno muy complicado, donde los toros embisten. López Simón no sólo se coloca en ese terreno sino que no se mueve del sitio donde los toros cogen a los toreros. López Simón es valiente, está decidido a triunfar, es un posible relevo a las tristes figuras que dominan el panorama de las corridas de toros con pocos argumentos. López Simón no me acaba de convencer.
La lidia es un juego entre el riesgo y el dominio. Si no hay riesgo no hay belleza, si no hay dominio tampoco.

Andrés de Miguel

Sigue; http://adiosmadridtoros.blogspot.com.es/?m=1

viernes, octubre 02, 2015

Desastrosa y vacía la novillada que abría la Feria de Otoño 2015


Es inconcebible que en la misma Plaza en la que hace dos domingos vimos, rodeados de chinos y morisma, la novillada de Villamarta, con trapío y seria, nos pongan hoy en Feria esta redada de torreones, a ver si cuela.
(...)
El Torreón habrían hecho un gran papelón en Gor, minúscula Plaza, en la que habrían pasado por animales descomunales de presencia, pero en el enorme ruedo de Madrid lo que teníamos era una Pasarela Cibeles de cucarachas.

José Ramón Márquez - Aquí la crónica -

Nota: El titular del post la he copiado del inicio de la crónica de Borja González en Pureza y Emoción