lunes, noviembre 08, 2010

Naranjas entre Adolfos (Capitán Alatriste)



NARANJAS ENTRE LOS ADOLFOS
Acaba la temporada y seguimos con ganas de toros. Eso explica que un 6 de noviembre estuviéramos desayunando unas migas en Almoharín, cerca de la ganadería de Adolfo Martín. Lo que no conseguimos explicarnos es por qué un 6 de noviembre hacía el mismo calor de una mañana de junio. "Por difuntos siempre ha hecho frío", se escuchaba entrando en "Los Alijares". Allí, entre la cabeza del toro "Madroñito" y fotos de "Comadrón", se respira el bochorno del desencanto. Adolfo está cansado. "Tengo 63 años -nos dice- y estoy harto... no tengo ganas de hablar". Así, casi en silencio, paseamos entre la camada para el año próximo. Los cárdenos descansan al sol, ajenos a los ciscos que se arman en los corrales de las plazas. Y a la controversia frente a las básculas.
Nos acomodamos alrededor de la plaza de tientas. Unos sobre una piedra, otros apoyados contra el yeso, algunos bajo la sombra de los alcornoques. Adolfo preside desde la casita blanca. Va saliendo la media docena de vacas. "Llámala. Levanta el palo. Sácala del caballo. No le pegues capotazos. ¡A una mano, a una mano!", resuenan las órdenes del ganadero. Todas las vacas humillan y tienen fijeza. "Rafaelillo" está encantado. Es el mejor tentadero de los últimos meses, nos asegura. Conforme cae el sol, se disipa el bochorno y el hastío. Adolfo está más animado, y nos invita a comer naranjas. Son las primeras de la temporada. Entre la acidez y el color ambarino, pasa la tarde.
(El Capitán Alatriste)

2 comentarios:

  1. Lo tienen difícil a estos no se les permite ningún fallo, a los otros siempre hay excusas, para eso está los voceros.

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  2. y lo que es peor, en muchas ocasiones ni les permiten acertar.

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