Hemos estado en los toros.
Ya ha comenzado la temporada para nosotros. No escarmentamos.
No han terminado de pintar la plaza. Nunca terminan.
Y a la salida me he acordado de la historia que me contaba un judío conocido mío sobre un correligionario suyo que durante su estancia en el gueto de Varsovia durante la represión nazi, se desplazaba cada día al mercado con su burro para intercambiar mercancías y pequeños objetos para sobrevivir en aquel infierno.
Por causa de sus muchas carencias, el judío daba al burro dos puñados de garbanzos para comer cada día; pero los tiempos se endurecieron y probó a darle sólo un puñado de garbanzos diario, y el burro resistió. Al cabo de algún tiempo, y ante las dificultades para obtener comida, disminuyó la ración del burro, dándole únicamente medio puñado de garbanzos diario, el burro aguantaba, y el judío fue disminuyendo la ración hasta darle de comer solamente dos garbanzos diarios. Por fin el burro se murió y entonces exclamó el judío: Vaya hombre, qué mala suerte, ahora que le había acostumbrado a no comer.
Pues parece que las sucesivas empresas que vienen quedándose con la contrata de la plaza de las Ventas siguen el ejemplo del judío y cada vez echan menos de comer al aficionado que paga su localidad al precio que ellos marcan.
Los ocho toros que echaron ayer eran una birria indigna de la primera plaza del mundo. No se justifica su presencia ni siquiera tratándose de un festival.
Si descartamos los dos primeros, que resistieron la lidia sin caerse, los seis restantes, pues hubieron de sacar los dos sobreros para sustituir a dos inválidos absolutos, rodaron por la arena como pelotas a pesar de los esfuerzos de los toreros por evitarlo.
Eran unos feos cornigachos de desecho de tienta que debieron comprar en las rebajas de enero, sin el trapío mínimo exigible en una plaza de primera. El Presidente cambió uno de ellos cuando cayó desfallecido después del primer par de banderillas, la caída después del simulacro de vara no bastó para que sacara el pañuelo verde, vaya ojo cínico, quiero decir clínico el del defensor del aficionado.
Luego Morante, haciendo de su capa un sayo, cambiaba los tercios por su cuenta, saltándose a la torera los dictados presidenciales. Parece ser que la Comunidad Andaluza, como otras, tiene asumidas las competencias taurinas y elaborado y aprobado un reglamento para las corridas de toros en las que el matador decide sobre estas cuestiones.
O sea que dentro de poco tendremos 17 reglamentos taurinos en España, que sumados a los habidos en Francia y América obligarán a los espadas a contratar un abogado como mozo de estoques o junto a él, para asesorarse sobre las peculiaridades que cada Reglamento imponga.
Un complicado rompecabezas tendrá también el aficionado que guste de visitar diversas plazas en Comunidades Autónomas diferentes.
Lo que no sabemos es si esta diversidad de Reglamentos afectará al ganado y reclamará la igualdad de derechos del toro de lidia y se buscará su propio defensor del toro bravo.
A pesar de todo esto, y porque íbamos con la vara de medir adaptada a festivales, aplaudimos a rabiar a D. Rafael de Paula, que no tenía la culpa de nada y también algunos quites de Joselito, algunas series de dicho maestro y la aptitud de Morante, que nos gustó, a pesar del fracaso de los toros. Vemos a este torero lejos de la apatía que le impidió anteriormente lucirse en este coso y le animamos a que siga toreando con gusto y entrega.
Y luego nos fuimos a confraternizar comiéndonos un Rabo de Toro regado de buen vino, que la empresa nos podrá escatimar en el coso, pero fuera de él, seguiremos disfrutando de nuestras reuniones en torno a una buena mesa, a pesar de que los empresarios sigan intentando matar al burro.
Ya ha comenzado la temporada para nosotros. No escarmentamos.
No han terminado de pintar la plaza. Nunca terminan.
Y a la salida me he acordado de la historia que me contaba un judío conocido mío sobre un correligionario suyo que durante su estancia en el gueto de Varsovia durante la represión nazi, se desplazaba cada día al mercado con su burro para intercambiar mercancías y pequeños objetos para sobrevivir en aquel infierno.
Por causa de sus muchas carencias, el judío daba al burro dos puñados de garbanzos para comer cada día; pero los tiempos se endurecieron y probó a darle sólo un puñado de garbanzos diario, y el burro resistió. Al cabo de algún tiempo, y ante las dificultades para obtener comida, disminuyó la ración del burro, dándole únicamente medio puñado de garbanzos diario, el burro aguantaba, y el judío fue disminuyendo la ración hasta darle de comer solamente dos garbanzos diarios. Por fin el burro se murió y entonces exclamó el judío: Vaya hombre, qué mala suerte, ahora que le había acostumbrado a no comer.
Pues parece que las sucesivas empresas que vienen quedándose con la contrata de la plaza de las Ventas siguen el ejemplo del judío y cada vez echan menos de comer al aficionado que paga su localidad al precio que ellos marcan.
Los ocho toros que echaron ayer eran una birria indigna de la primera plaza del mundo. No se justifica su presencia ni siquiera tratándose de un festival.
Si descartamos los dos primeros, que resistieron la lidia sin caerse, los seis restantes, pues hubieron de sacar los dos sobreros para sustituir a dos inválidos absolutos, rodaron por la arena como pelotas a pesar de los esfuerzos de los toreros por evitarlo.
Eran unos feos cornigachos de desecho de tienta que debieron comprar en las rebajas de enero, sin el trapío mínimo exigible en una plaza de primera. El Presidente cambió uno de ellos cuando cayó desfallecido después del primer par de banderillas, la caída después del simulacro de vara no bastó para que sacara el pañuelo verde, vaya ojo cínico, quiero decir clínico el del defensor del aficionado.
Luego Morante, haciendo de su capa un sayo, cambiaba los tercios por su cuenta, saltándose a la torera los dictados presidenciales. Parece ser que la Comunidad Andaluza, como otras, tiene asumidas las competencias taurinas y elaborado y aprobado un reglamento para las corridas de toros en las que el matador decide sobre estas cuestiones.
O sea que dentro de poco tendremos 17 reglamentos taurinos en España, que sumados a los habidos en Francia y América obligarán a los espadas a contratar un abogado como mozo de estoques o junto a él, para asesorarse sobre las peculiaridades que cada Reglamento imponga.
Un complicado rompecabezas tendrá también el aficionado que guste de visitar diversas plazas en Comunidades Autónomas diferentes.
Lo que no sabemos es si esta diversidad de Reglamentos afectará al ganado y reclamará la igualdad de derechos del toro de lidia y se buscará su propio defensor del toro bravo.
A pesar de todo esto, y porque íbamos con la vara de medir adaptada a festivales, aplaudimos a rabiar a D. Rafael de Paula, que no tenía la culpa de nada y también algunos quites de Joselito, algunas series de dicho maestro y la aptitud de Morante, que nos gustó, a pesar del fracaso de los toros. Vemos a este torero lejos de la apatía que le impidió anteriormente lucirse en este coso y le animamos a que siga toreando con gusto y entrega.
Y luego nos fuimos a confraternizar comiéndonos un Rabo de Toro regado de buen vino, que la empresa nos podrá escatimar en el coso, pero fuera de él, seguiremos disfrutando de nuestras reuniones en torno a una buena mesa, a pesar de que los empresarios sigan intentando matar al burro.
5 comentarios:
Como siempre en el "punto", muy bueno el símil del "burro y el judío"...habrá que "hurtar" algo en la despensa del judío sin que se de cuenta, cosa harto difícil, pero no podemos terminar como el burro, no te parece?, que posiblemente es lo que quieren los de "taurovete". Como comentábamos, alrededor de las ricas viandas que degustamos, por la noche, lo mejor los aficionados alrededor de D. Rafael, esos más de cinco minutos la plaza puesta en pie con las palmas echando humo y el colofón final nuevamente con los mismos protagonistas...lo demás no merece apenas comentarios...detalles con el carretón inválido y sin trapío, lamentable...y por supuesto para mi todo un lujo poder estar entre vosotros en la fila 7 de la grada del 6, y en esa cena que fue el cierre perfecto ¡gracias por vuestra amabilidad exquisita!...ver a los amigos de toreoenredhondo...y además conocer personalmente a Pablo y bastonito...¡Ah! carlos, me fumé ayer a tu salud en la vistorinada el puro de Santo Domingo, gracias
Una puntualización a lo que decís ambos: la responsabilidad sobre el cochambroso ganado que sufrimos el sábado no es de la empresa, o al menos, no sólo de la empresa. El sábado salieron por chiqueros exactamente lo que los toreros quisieron, pero nadie se ha metido con ellos. ¿Acaso no nos acordamos de Ponce y Juli con la corrida del Puerto de San Lorenzo, donde con razón se les puso a parir? Y no me vale que fuera Festival, si se hubieran anunciado aquellos con la cochambre del sábado se les hubiera dado hostias hasta en el carnet de identidad. Las filias y las fobias están tremendamente acendradas en esta plaza, no me extraña que cada vez tenga menos repercusión lo que sucede aquí.
Que nadie se olvide de los ganaderos, que una cosa es mochos y otra gachos, asi no puede irse a Madrid, la organización creo que corría a cargo de la Fundación Joselito, aunque todo lo que sea culpar a Taurovete siempre será poco por lo cometido.
De acuerdo Curro...eso "pá" filetes vuelta y vuelta...y la responsabilidad compartida por ganaderos, toreros, Fundación y Taurovete, entre todos la "mataron y ella sóloa se murió". Un abrazo
hola, un saludo a todos, me encuentro en rotterdam algo incomunicado, no tngo vuestros mails. escribí a alberto x el tema renovación d abonos, no quiero q os alarméis pero sí que por favor alguno d los q estáis en madrid gestionéis con el banco y enterándonos en la plaza antes, la autorización para alguno d vosotros para renovar el abono en san isidro ya que yo estaré por esas fechas en rotterdam aún y no podré. más datos, el único día que estoy en madrid entre hoy y junio es el jueves 22 de marzo por la tarde. siento q tengan q ser las cosas así pero si no nos buscamos la vida ya, no creo que podamos renovarlos. os dejo mi correo por si puedo echar una mano desde aquí, el resto, como dicen x aquí, it is up to you. un abrazo. paco@brijuniarquitectos.com
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